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martes, 18 de febrero de 2014

Día Internacional del Síndrome de ASPERGER



    Hoy 18 de febrero se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger. En 2006 la ONU (Organización de las Naciones Unidas) estableció este día del mes de febrero con el objetivo de informar y concienciar a la población sobre las necesidades de los afectados por este trastorno. Asimismo, esta fecha conmemora el nacimiento del psiquiatra austríaco Hans Asperger.

    Para aquellas personas que desconozcan qué es el Síndrome de Asperger ofreceré algunas pinceladas que pueden ser de gran utilidad. Se trata de un trastorno severo del desarrollo, un trastorno neurobiológico que se encuentra dentro de los llamados Trastornos del Espectro Autista. El psiquiatra austríaco Hans Asperger describió en 1941 por primera vez este trastorno, aunque no fue hasta 1981, de la mano de Lorna Wing, que adoptó el nombre bajo el cual se conoce a este trastorno en la actualidad.

    El síndrome de Asperger aunque se manifiesta de manera diversa, aquellos que padecen este trastorno presentan unas características similares: intereses limitados, poca interacción social o incapacidad para relacionarse con los demás, sean de su misma franja de edad o de edad diferente, interpretación literal del lenguaje empleado, dificultades motoras, desconocimiento de los indicativos de la comunicación no verbal, etc. 


   Actualmente podemos encontrar en la red de redes (youtube, en tve a la carta, entre otros espacios ) numerosos documentos visuales que expliquen las diferentes características del Síndrome de Asperger, así como material escrito. Dada la ingente cantidad de material solo mostraré un reportaje realizado tiempo atrás por TVE en colaboración con la Asociación Asperger Asturias.

En el mundo de la literatura (y no me refiero a la científica, sino al género narrativo) también está presente el tema de este tipo de trastorno de desarrollo. El ejemplo más característico es la novela de Mark Haddon y su El curioso incidente del perro a medianoche, novela escrita en primera persona y cuyo protagonista es un joven adolescente que padece un grado de autismo y publicada hace unos diez años aproximadamente.

La novela de Mark Haddon, que recomiendo especialmente, fue para mí la primera toma de contacto con este tipo de trastorno, aunque posteriormente mi incursión en el mundo de las necesidades educativas especiales (autismo, trastornos de conducta, entre otros) fue - y sigue siendo- por motivos laborales siendo el interés aun mayor.



Podemos encontrar otras novelas en las que el Síndrome de Asperger de manera directa, porque uno de sus personajes tenga dicho trastorno, o indirecta está presente. No todas han pasado por mis manos y he tenido la oportunidad de leer, pero recomiendo especialmente una novela que a mí me llegó a atrapar (espero encontrar el momento de poder releerla). Se trata de La mujer que buceó dentro del corazón del mundo, de Sabine Berman.


 Sirva la entrada del día de hoy no sólo para rescatar dos novelas del "baúl de los recuerdos" con una temática o un trasfondo interesante sino también para dar a conocer el día de hoy (Día Internacional del Síndrome de Asperger) y el trastorno. Su conocimiento puede ayudar en nuestra faceta personal y educativa ( y más si somos agentes educativos: docentes, monitores de tiempo libre, etc.) a aquellas personas que lo padecen. Lo poco que podamos llegar a saber de este trastorno (y de otros) puede ayudar al niño o al adulto que lo padece.








    

lunes, 30 de diciembre de 2013

Una mirada, una lucha, un derecho.

     El año 2013, a punto de dar los últimos pasos, nos ha dejado informativamente hablando un amplio abanico de noticias de diferente temática, pero en ocasiones hay informaciones que merecen ser miradas con una atención especial no sólo por el reconocimiento a partir de la concesión o nominación de premios de gran importancia sino también por la importancia de la persona y de las acciones por las que se le reconoce y se le ha reconocido. Noticias que no deben ser olvidadas con el paso del tiempo.

     Tal vez el reconocimiento más allá de las fronteras del país o de la región de donde procede no llega inmediatamente hasta que no sucede algo que no debería haber sucedido, como puede ser un ataque talibán hacia una persona, hacia un civil, cuya única arma es su palabra, y se cuestiona el porqué de tanta relevancia descubriéndose la inmensa e importante labor de defensa de un derecho fundamental como es la educación de las niñas, así como otros derechos fundamentales, que ha llevado a cabo desde hace años.

     Hablo de la niña de origen paquistaní, de nombre Malala, que a finales del 2012 padeció el atentado hacia su persona por parte de un talibán. Su caso y su defensa por la educación ya era conocido en su región natal, en su país, pero el atentado provocó que su figura y su lucha fuese aún más conocida. Y en este 2013 se han sucedido los premios (XXV Premi Internacional de Catalunya 2013) o la nominación (candidata al Premio Nobel de la Paz), así como la publicación de un libro Yo soy Malala. Libro que he podido leer y al que dedico la entrada del día de hoy en este blog.


Título: Yo soy Malala
Autora: Christina Lamb
Alianza Editorial
354 páginas
ISBN: 978-84-206-7888-7



    "Soy de un país que nació a medianoche. Cuando estuve a punto de morir era poco después de mediodía.

     Hace un año salí de casa para ir a la escuela y no regresé. Me dispararon una bala talibán y me sacaron inconsciente de Pakistán. Algunas personas dicen que nunca regresaré a casa, pero en mi corazón estoy convencida de que volveré. Ser arrancado del país que amas es algo que no deseo a nadie."

  
     Yo soy Malala es algo más que un libro, más que una biografía. Es un retrato no sólo de la vida de esta niña que ha luchado -y sigue luchando y sigue alzando la voz- junto a su familia por la educación, por el reconocimiento de las niñas a tener una educación, a poder ir libremente a una escuela sin temor a las miradas de desaprobación, a las represalias hacia ellas o sus familias; sino también es un reflejo - a través de la mirada de Malala plasmada por la periodista Christina Lamb- de diferentes vivencias, de numerosos acontecimientos que nosotros como espectadores hemos podido conocer gracias a los medios de comunicación, y cuyas consecuencias o cuya realidad ha podido ver Malala desde su región natal, desde su país.

    La irrupción de los talibanes tanto en Afganistán como en otros territorios de la zona, los atentados terroristas del 11-S en Estados Unidos, la figura de Osama Bin Laden, referencias a su muerte por parte de una unidad de élite estadounidense, la política de su país. Son estas algunas de las "realidades informativas" que Malala ha vivido directa e indirectamente y cuya mirada plasma en este libro.

    "Los talibanes primero se llevaron nuestra música, después nuestros Budas, después nuestra historia. Una de las cosas que más nos gustaban eran las excursiones escolares. Teníamos la suerte de vivir en un paraíso como Swat, con tantos lugares maravillosos que podíamos visitar: casacadas, lagos, la estación de esquí, el palacio de valí, las estatuas de Buda, la tumba de Ackhund de Swat. Todos estos lugares relataban nuestra historia (...). Cuando Fazfullah llegó, se acabaron las excursiones escolares. A las niñas no se nos debía ver fuera de casa."

     (...)

     "-¿Por qué estáis así? - pregunté-. Estáis preocupados por algo, pero no me decís qué ocurre.
       Entonces me dijeron lo de la llamada a casa y que se tomaban en serio las amenazas. No sé por qué, pero oír que estaba amenazada no me preocupó. Me parecía que todos sabemos que algún día vamos a morir. Creo que nadie puede detener a la muerte, venga de un talibán o un cáncer. Así que seguiré haciendo lo que quiera hacer."


    Pese a la preocupación de su familia, pese a las amenazas recibidas de manera directa e indirecta, y pese al atentado que casi le cuesta la vida, Malala nunca dejó - ni ha dejado- de defender una idea, un derecho fundamental, una postura. Y esa fuerza, esa voluntad de continuar, se transmite en este libro, cuya lectura recomiendo.