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domingo, 21 de diciembre de 2014

El final de un ciclo: Ofrenda a la tormenta, de Dolores Redondo

Autora. Dolores Redondo
Título: Ofrenda a la tormenta
Año de publicación: 2014
543 páginas
Editorial Destino
ISBN: 978-84-233-4868-8

   Rara vez suelo comprar y leer una novela a los pocos días de haberse publicado. No sabría decir un por qué razonable y no discutible de llevar a cabo esta máxima, mas suele ser la mayoría de veces por falta de tiempo o por dedicarme a otras lecturas y/o quehaceres estudiantiles. Y como en toda regla no escrita siempre hay excepciones y en esta ocasión así ha sido.

   La oportunidad o la ocasión la merecía: el final de la Trilogía del Baztán, la serie de novelas de género negro ambientadas en el valle del Baztán escritas y publicadas por Dolores Redondo con Amaia Salazar- inspectora de Homicidios de la Comunidad Foral de Navarra- como personaje clave de las tres novelas que componen esta serie, y de las que de El guardián invisible y  Legado en los huesos ya "rendí cuentas" en este mismo espacio virtual.

   Con Ofrenda a la tormenta Dolores Redondo ha cerrado un ciclo, ha culminado un proyecto literario que ha generado ríos de tinta, así como multitud de apariciones directas e indirectas en diferentes medios de comunicación, amén de adaptaciones literarias (El guardián invisible, su primera novela de la serie, ha sido adaptada al género de la novela gráfica, por citar un ejemplo destacado de la proyección que ha tenido esta trilogía).

  Ya apuntaba en la entrada que dediqué a El guardián invisible que me había agradado más de lo previsto, pues consideraba que esta novela  tenía "algo diferente" que le hacía especial, que esa combinación entre la trama policial habitual en este género literario, la vida personal de la protagonista y elementos de la  mitología popular suponía un toque diferente, poco frecuente, en novelas del género negro (a excepción tal vez de las novelas de John Connolly en el que el toque sobrenatural hace acto de presencia, aunque a decir verdad no son estrictamente comparables), algo que se confirmó con la segunda de las novelas Legado en los huesos, y que continúa con la última novela de la serie que hoy deseo compartir en este blog: Ofrenda a la tormenta.

 Pese a lo expuesto en este último párrafo debo apuntar que con Ofrenda a la tormenta, al menos a mi entender, Dolores Redondo ha dado un pequeño giro. Mientras leía la novela he tenido la sensación que la autora volvía a lo clásico, o tal vez sea mejor apuntar, a lo habitual en el género de la novela negra, pues en esta última parte de la trilogía se ha centrado más en la trama policial, en el hecho delictivo, en la corriente de investigación que Amaia Salazar y su equipo debían seguir, que, y como sucedía en las dos anteriores entregas, en el aspecto personal y en el apartado de mitología popular (ambos aspectos siguen presentes, eso es cierto, pero en una proporción menor.

   Cierra Dolores Redondo una etapa, un ciclo y así se observa en el transcurso de la novela, pues va cerrando- en ocasiones de manera algo abrupta- ciertos capítulos, sobre todo del ámbito familiar; va cerrando tramas, mas uno al acabar de leer la obra vuelve a tener otra sensación. Y es que no cierra del todo dos frentes, lo que hace suponer que Amaia Salazar puede volver en un futuro a protagonizar alguna novela escrita por Dolores Redondo.


   [...] "La niña dormía boca arriba enfundada en un pijama aterciopelado y cubierta hasta la cintura por un edredón de florecillas que el intruso retiró para poder verla entera. el bebé suspiró ensueños, de entre sus labios rosados resbaló un hilillo de baba que dibujó un rastro húmedo en la mejilla. Las manitas gordezuelas, abiertas a los lados de la cabeza, temblaron levemente antes de quedar d nuevo inmóviles. El intruso suspiró contagiado por la niña, y la oleada de ternura le embargó durante un instante, apenas un segundo, suficiente para hacerle sentir bien.
 [...]
 Notó cómo el corazón se le aceleraba al tiempo que la piel se perlaba de agua comenzando a transpirar copiosamente. Enfadado de pronto, apartó con furia el osito de su cara y con gesto decidido lo situó sobre la nariz y la boca del bebé. Luego simplemente presionó.

 [...]
(página 13-14 )

  La muerte de un bebé, presuntamente por muerte súbita, y su posterior investigación es el punto de partida de esta última entrega de la serie de novelas que tienen a la inspectora Amaia Salazar como referente entre el abanico de personajes que aparecen. Y sobre esta muerte se va desenredando un hilo, policial y narrativo, que deja como en las anteriores novelas escenas realmente escalofriantes y capítulos que invitan al lector a leer más, a seguir la trama policial hasta el final.

  Si en El guardián invisible teníamos al basajuan y en Legado en los huesos al tarttalo como elementos clave de la mitología popular vasco-navarra y piezas fundamentales en el desarrollo de cada una de las novelas, en esta Ofrenda a la tormenta Dolores Redondo nos acerca a Inguma:

    [...] Inguma es el demonio que se bebe el aliento de los niños mientras duermen. Inguma entró por las rendijas, se sentó sobre el pecho de la niña y se bebió su alma.
 Amaia abrió la boca, desconcertada, y volvió a cerrarla sin saber qué decir.
- También crees que son cuentos de vieja- la acusó la anciana.
- No.
- En la historia de Baztán está escrito que en una ocasión Inguma se despertó y se llevó a cientos de niños. Los médicos que era la tosferina, pero era Inguma, que venía a robarles el aliento mientras dormían.
(pág 43)

[...]

  - " Es curioso, la bisabuela de la niña me contó que Inguma es un demonio de la noche, una criatura que se cuela en las habitaciones de los durmientes, se sienta sobre su pecho y los asfixia robándoles el aliento- dijo dirigiéndose sobre todo a Etxaide-. Afirmó también que él había matado a la niña. 

- Vaya, es una de las criaturas más antiguas y oscuras de la mitología tradicional, un genio maléfico que aparece de noche en las casas cuando sus moradores se hallan dormidos, estrangula sus cuellos, dificultándoles la respiración y causándoles una increíble angustia; se le considera causante de horribles pesadillas, ahogos nocturnos y lo que ahora se conoce como apnea del sueño, un período en el que el durmiente deja de respirar sin causa aparente y vuelve a hacerlo en algunos casos a los pocos segundos y en otros se prolonga hasta causarles la muerte. [...] Se solía recitar una fórmula mágica antes de dormir para protegerse de ese demonio, decía algo así como: "Inguma, no te temo" [...]
 (pág 67)


  De los personajes que hemos conocido en las anteriores entregas tiene en esta tercera novela de la serie un especial protagonismo el juez Markina, para agrado y disgusto de Amaia Salazar. Y es que en esta novela algunos de los personajes no son lo que parecen. Dolores Redondo presenta unos giros a las diferentes tramas que protagonizan- algunos de los cuales podría decir que previsibles, le da una vuelta a algunos de los personajes (el eterno marido James, los diferentes compañeros de investigación de Amaia, con especial relevancia para Jonan, el mismo Markina, el doctor Sarasola) que consiguen atrapar al lector, que permiten decir que esta novela, al menos para mí, es la mejor de las tres que forman la Trilogía del Baztán.

   Entrada aparte merecen tener los diferentes miembros de la familia de Amaia, pues podemos seguir diferentes hilos narrativos y conocer en profundidad a la protagonista.

  Novela, y por tanto trilogía, totalmente recomendable, pero eso sí es necesario leer las novelas por orden de aparición, pues tanto en la segunda como en la tercera y última novela de la serie encontramos detalles, cuestiones que se abordan con anterioridad y están claramente interrelacionadas.





domingo, 30 de noviembre de 2014

Novelas que no te dejan indiferente (II): Legado en los huesos, de Dolores Redondo



Autora: Dolores Redondo
Título: Legado en los huesos
Año de publicación: 2013
550 páginas
Destino Ediciones. Colección Áncora y Delfín
ISBN: 978-84-233-4745-2


 Cuando una novela te deja un buen sabor de boca y deseas leer esa segunda parte que sabes que existe pues la has visto publicada, la has visto en librerías y en las bibliotecas donde sueles acudir y la has visto comentada, y con buenas críticas sobre todo, en algunos blogs literarios, actúas en consecuente. Esto es, intentas encontrar un ejemplar y, sobre todo, y lo más importante para un lector seguidor de novela negra, el momento adecuado y la tranquilidad necesaria para leer esa obra literaria y degustar ese "manjar" de las letras.

   Ha querido la casualidad que acabase de leer la novela, que comparto hoy, y empezase a escribir estas líneas, la misma semana que el tercer libro de la trilogía de la que forma parte esta novela se publicase y se presentase entre otros puntos, en la Librería Negra y Criminal de la ciudad de Barcelona (presentación a la que finalmente no pude asistir).

   Como apunté cuando publiqué la entrada de El guardián invisible (ver aquí) esa novela me entusiasmó al ser algo diferente a lo habitual, al presentar elementos que te atrapaban como lector y que, como seguidor de novela negra, no sueles ver en ninguna obra literaria de este género literario. Pues bien, con Legado en los huesos, he vuelto a tener esa misma sensación que con la primera novela de esta Trilogía del Baztán. De nuevo ese "algo diferente" ha hecho acto de presencia dejando otro buen sabor de boca y captada la atención desde el primer momento.

   Legado en los huesos es la segunda novela que Dolores Redondo ha escrito de la Trilogía del Baztán y tiene, de nuevo, de personaje protagonista a la inspectora de homicidios de la Policía Foral de Navarra Amaia Salazar, una figura clave en esta serie literaria, pero que está muy bien secundada por una serie de personajes (su marido James, su tía, sus hermanas, el inspector Montes, su equipo de investigadores, etc) para nada secundarios que le aportan parte de la esencia de lo que es Amaia Salazar y que son complementarios.

Quien quiera acercarse a esta segunda novela es preferible que antes se inicie con El guardián invisible. En esta segunda novela de la trilogía se dan ciertas pinceladas de la historia  personal y familiar de Amaia que se hace necesario que sea casi imprescindible leer primero El guardián invisible para después acercarse a Legado en...

Asimismo, la trama policial, aunque sean casos diferentes a resolver, presenta, a mi modo de ver, cierta continuidad, pues la acción criminal inicial guarda relación con uno de los casos planteados por la autora en la primera novela y se desarrollo en la misma localidad de origen de Amaia: Elizondo y el valle del Baztán, donde viven su tía y sus hermanas.

  ¿Qué podemos apuntar de Amaia Salazar? Si en la primera novela teníamos a esta inspectora de policía preocupada por no poderse quedar encinta en Legado en los huesos el tema de la maternidad vuelve a hacer acto de presencia. Dolores Redondo, la autora de esta trilogía, nos presenta a una Amaia que logra quedarse embarazada y presenta  toda una serie de inquietudes, de dudas, que se van resolviendo a medida que transcurre la acción narrativa merced a la ayuda, a los consejos de su tía, de su entrañable marido James, especialmente.

  Uno de los puntos fuertes de esta novela, de las dos novelas leídas hasta el momento de la Trilogía, es la evolución de Amaia Salazar como personaje. Vemos cómo su camino vital va avanzando. La autora logra acercarnos a esta inspectora de homicidios y lo hace abordando temas como el de la maternidad, el del nacimiento de un bebé (en un primer momento piensan que será niña, pero -cosas del destino- será un niño), la conciliación laboral, las relaciones familiares (y no solo me refiero a la familia biológica sino también a la política).

 Combina Dolores Redondo, de ahí ese "algo diferente" explicado anteriormente, dosis de realidad con una trama policial, con la presencia de asesinatos, de muertes violentas, de hechos desgarradores.




   "Una fuerte contracción la obligó a detenerse. Apoyada en el paraguas e inclinada hacia delante aguantó la impresión de terrible pinchazo en la parte baja del vientre, que se extendió hasta la cara interna de los muslos, provocándole un calambre que le arrancó un quejido, no tanto de dolor como de sorpresa por la intensidad. La oleada decreció tan rápido como había llegado.

[...]

La certeza de su hija creciendo en su interior había supuesto en su vida el bálsamo de calma y serenidad que siempre había imaginado y que en aquel momento había sido lo único que podía ayudarla a afrontar los terribles hechos que le había tocado vivir y que unos meses antes habían acabado con ella."

[...]


 Otro de los puntos fuertes de esta novela negra es la presencia de la mitología popular navarra. Si en la primera novela contábamos con la figura del basajuan como elemento mitológico en esta segunda volvemos a contar con otro personaje de la tradición popular, el tarttalo. Mas no solo podemos leer y observar aspectos de este personaje, sino también elementos de la tradición de los pueblos que se han transmitido oralmente y que seguramente en muchas regiones aun perviven ciertas creencias, ciertos seres mitológicos o ciertas tradiciones.

   (pág 65)

  "...es un mairu-beso, y para que lo sea de verdad debe proceder del cadáver de un infante que haya fallecido sin haber sido bautizado. Antiguamente, se creía que tenía propiedades mágicas para proteger a los que lo llevaban como antorchas, y que el humo que emanaba de ellos tenía un poder narcotizante capaz de dormir a los habitantes de una casa o un pueblo entero, mientras sus portadores realizaban sus fechorías "buriles."

   

 (pág 87)

 - Tarttalo, conocido también como Tártaro y como Torto es una figura de la mitología vasco-navarra, un cíclope de un solo ojo y gran envergadura, extraordinariamente fuerte y agresivo que se alimenta de ovejas, doncellas y pastores, aunque también aparece como pastor de sus propios rebaños en algunas referencias, pero de cualquier modo, siempre como devorador de cristianos.Cíclopes semejantes parecen por toda Europa, en la antigua Grecia y Roma. En el Pais Vasco tiene una gran importancia entre los antiguos gascones, aunque los datos relativos a su presencia se extienden hasta bien entrado el siglo XX. Solitario, vive en una cueva, que según la zona se ubica en unos parajes o en otros, pero no en lugares tan inaccesibles como la diosa-genio Maria, sino más cerca de los valles donde pueda surtirse de alimento para calmar su voraz apetito de sangre. El símbolo que lo representa es el único ojo en mitad de la frente y desde luego los huesos, montañas de ellos que se acumulan en las entradas de las cuevas, fruto de su bestialidad.."

 [...]


 De esta novela mucho se puede decir- y seguramente me dejo muchas cosas en el tintero en esta entrada-, pues hay muchos temas paralelos realmente interesantes y que hacen diferente esta novela respecto de otras (creo que es una novela que aborda temas que acercan al lector y transportar a este a la historia como si fuera Amaia Salazar): el tema de la maternidad, el tema de las relaciones familiares y materno-filiales (en este aspecto la historia familiar de Amaia merece una entrada diferente dados los matices, dados los aspectos a tener en cuenta para conocer a este personaje femenino), el tema histórico de los agotes, entre otras cuestiones.

Asimismo, en Legado en los huesos contamos con prácticamente los mismos personajes principales que vimos en El guardián invisible y aparecen nuevos como el Juez Marquina, el Doctor Sarasola, entre otros, que ayudan a digerir esta novela negra.

 ¿Es, por tanto, novela recomendable? Mi respuesta no puede ser otra diferente al sí, pues es una novela que te atrapa desde el primer momento, con unos giros que no prevees, con unas tramas muy bien construidas, con unos personajes, sobre todo el de Amaia Salazar, muy bien construidos, a mi modo de entender. Eso sí, es necesario, e imprescindible, leer la primera parte de la trilogía para poder acercarte a esta segunda novela para poder entender ciertas cuestiones que en ella se narran.


domingo, 26 de octubre de 2014

Novelas que no te dejan indiferente: El guardián invisible, de Dolores Redondo


Autora: Dolores Redondo
Título: El guardián invisible
Editorial Destino
433 páginas
ISBN: 978-84-233-4198-6


 
 Algo diferente. Ese detalle tan difícil- o tal vez no- de describir, de explicar, es lo que uno intenta buscar en cada lectura que realiza o cuando trata de descubrir nuevas lecturas o autores para continuar con ese proceso lector habitual y con la ampliación de horizontes literarios en aquellos géneros literarios que son los más habituales para esos momentos de desconexión, de disfrute o de descubrimiento de nuevos temas.

Para captar o encontrar aquel libro que tenga ese "algo diferente" uno suele recurrir a las recomendaciones de medios de comunicación, de terceras personas- pertenezcan o no al mundo de lo virtual-, así como a las visitas periódicas a las estanterías de las bibliotecas o de las librerías. 

Y ese algo diferente tan complicado de describir, de indicar con claridad (o tal vez no) es lo que tiene la novela que comparto en el día de hoy y que he podido releer y acabar en los últimos días. Y es que cuando uno comparte y/o comenta una novela negra siempre tiene en la cabeza los elementos tradicionales que forman parte de este género (asesinato, secuestro con final trágico, actos delictivos de diferente calado, vida tormentosa del detective o policía protagonista. Verdad es que estos elementos no son siempre visibles en las novelas del género pero si suelen ser habituales, a riesgo de equivocarme) y a autores destacados de este universo literario (Mankell, Markaris, Donna Leon, Camalleri, Connolly, Giménez Barttlet, Lorenzo Silva, entre algunos autores destacados del panorama literario actual).

  El guardián invisible, de Dolores Redondo, es la primera obra literaria de esta autora navarra, y forma parte de una trilogía, La trilogía de Baztán, de la que ya se han publicado dos novelas(la segunda es Legado en los huesos), mientras que la tercera y última parte de esta saga está a punto de publicarse (parece ser que a finales de noviembre saldrá a la venta).

  ¿Y qué tiene de "algo diferente" esta novela negra española? Supone, en primer lugar, un nuevo horizonte a tener en cuenta en este género literario y en el panorama literario hispano, pues en esta novela aparece un elemento que creo que en otras novelas (a excepción de John Connolly con detalles algo paranormales) no aparecen como es la combinación de elementos de la vida real con aspectos  de la mitología, en este caso, navarra, aspecto que en los pueblos de la geografía española aun se cree o se plantea en sus fiestas mayores o en determinadas épocas del año.

   " Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajuan, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación." [...]

  Este es el punto de partida con el que Dolores Redondo inicia El guardián invisible, novela que tiene como personaje principal a Amaia Salazar, una inspectora de homicidios de la Policía Foral que debe desentrañar el caso de una serie de asesinatos de chicas jóvenes que aparecen de manera peculiar y con una escenografía especial, con un ritual de muerte diferente. El caso va en aumento dada la aparición de más chicas muertas y para su resolución- previa investigación- cuenta con el apoyo y la colaboración de un grupo de policías (aunque algunos de ellos, como el inspector Montes, no piensan de manera positiva de la inspectora ni de su posición en este caso y ponen ciertas trabas, directa e indirectamente durante el curso de la investigación).

   Los sucesos se producen en Elizondo, población de origen de Amaia Salazar, y pueblos vecinos y es allí donde la trama principal de esta novela negra se desarrolla. Y nada es lo que parece...

La aparición de un elemento de la cultura tradicional, de la mitología popular es un factor relevante, no el que más evidentemente, pero sí un aspecto singular (¿recordáis aquello de "algo diferente"?). En esta novela un personaje mitológico cobra cierto protagonismo en el transcurso de la novela.
 En un pasaje determinado de la obra  (páginas 130-131) se describe lo que es el basajuan:

   " No, no, un basajuan es una criatura real, un homínido que idd unos dos metros y medio de alto, con anchas espaldas, una larga melena y bastante pelo por todo el cuerpo. Habita en los bosques, de los que forma parte y en los que actúa como entidad protectora. Según las leyendas cuidan de que el equilibrio del bosque se mantenga intacto. Y aunque no se prodiga demasiado, solía ser amistoso con los humanos. Por la noche, mientras los pastores dormían el basajuan vigilaba las ovejas desde la distancia y, si se acercaba el lobo, despertaba a los pastores con fuertes silbidos que componían todo un idioma."
   [...]

Mas no solo es la aparición de este elemento de la mitología popular de una determinada región de la geografía española un aspecto que pudiese incluir en lo de "algo diferente". También está en la forma de narrar (desde la primera hasta la última página la historia te cautiva, te atrapa. Sí, alguien podría decir como pasa con otras novelas, pero tal vez en esta obra literaria haya aspectos que no se contemplen en otras novelas del género), en cómo están perfilados los personajes (Amaia Salazar, su familia, su marido James, entre otros), así como el tratamiento de diferentes temas.

   Y es que también en El guardián invisible hay espacio para un tema como es de la maternidad o el intento de ser madre por parte de Amaia Salazar. Las dudas que tiene (provocadas en parte por ciertos hechos del pasado familiar, de los que en la novela se dan buena cuenta de ello), los pasos que siguen tanto ella como James, su marido, para que se produzca el feliz momento, son cuestiones que se contemplan y narran en esta obra.

   Me dejo asuntos en el tintero (como el triángulo que forman Flora, una hermana de Amaia, Victor, el enmarido de Flora, y el inspector Montes), pero explicarlos sería seguramente desvelar demasiados aspectos de la novela para quien a día de hoy todavía no la haya leído, por lo que concluyo esta entrada afirmando que esta es una novela que vale la pena, que aborda una serie de cuestiones que permiten hacerte una idea clara de los personajes (y pensar cómo puede ser la vida de uno y de otro), investigar por tu cuenta detalles como el de la mitología, las leyendas populares, etc.


Novela totalmente recomendable. Y ahora a buscar la segunda parte de la trilogía para seguir las andanzas de Amaia Salazar y ver qué es lo que depara la tercera parte...